Gru
26
„Un mundo sin peces”, un documental que concientiza

Existe un impacto directo entre esta problemática a nivel ambiental y la vida cotidiana de mil millones de personas. La sobreexplotación de un recurso vital transforma a este documental en una especie de cine catástrofe, pero con la certeza de que se trata de algo 100% real.

Basada en el libro The end of the line, del periodista de investigación británico, Charles Clover, el filme busca alertar sobre la posible extinción de los peces hacia el 2048, según predicen algunos estudios científicos.

Llamativa e impresionante, el público que pudo asistir a su presentación en el Abasto, patrocinada por la organización Greenpeace, salió estremecido por una temática que pasa por inadvertida hoy pero promete dar dolores de cabeza en unos años.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cerca del 70% de las reservas pesqueras en el mundo están siendo explotadas a niveles que ya han alcanzado, o sobrepasado, su máxima capacidad.

Además, las flotas pesqueras en el mundo son un 250% mayores de lo que pueden soportar sosteniblemente los mares; sólo el 0,6% de los océanos del planeta está designado como protegido y en los últimos 50 años, el consumo mundial de atún se ha multiplicado por diez, de 0,4 millones a más de 4 millones de toneladas.

Las cifras estremecen. El 52% de las reservas marinas están siendo detonadas al máximo sin realizar proyecciones a futuro que prevean el abastecimiento alimenticio a largo plazo.

Las imágenes impactan aún más que los números al enfrentar al espectador cara a cara con la brutalidad humana que supone el genocidio marino. Bajo el relato dramático en la voz de Miguel Bosé se da paso a secuencias que ilustran situaciones realmente alarmantes.

„La sobrepesca es el gran desastre medioambiental del que la gente no ha oído hablar. Esperamos que este documental realmente haga saltar la alarma. Podemos arreglar este problema si empezamos ya mismo”, dijo el productor, George Duffield.

La cuestión fundamental es prevenir al consumidor y ponerlo al tanto de una situación particular de la que muy probablemente están desprevenidos. Busca mostrar el proceso previo a la llegada del los productos a los mostradores.

Rodada en todo el mundo -desde el Estrecho de Gibraltar, pasando por las costas de Senegal y de Alaska hasta la lonja de pescado de Tokio- con la participación de científicos de primer orden y pescadores locales, „Un mundo sin peces” es una señal de alarma para el planeta.

Trener personalny Kraków
Zabawki edukacyjne

Las imágenes resultan contrastantes al mostrar por un lado las maravillas del mundo acuático y, por otro, el despilfarro sin sentido de devolver anualmente al mar siete millones de toneladas de peces muertos capturados con redes de arrastre.

El objetivo del documental, sin embargo, es señalar que existe una solución al problema.

La alternativa es controlar la pesca reduciendo el número de barcos pesqueros en el mundo; proteger las grandes áreas de los océanos a través de una red de reservas marinas en las que esté prohibida la pesca; y educar al consumidor para que elija comprar pescado de pesquerías independientemente certificadas como sostenibles.

“Tenemos que dejar de pensar que nuestros océanos son una fábrica ilimitada de alimentos y ser conscientes de que se trata de entornos marinos enormes y complejos. Debemos actuar ahora para proteger el mar de la sobrepesca desenfrenada e incontrolada a fin de que haya pescado en el mar para nuestros nietos y bisnietos”, aseguró Clover.

El estreno mundial de „Un mundo sin peces”, que fue dirigido por el documentalista, Rupert Murray, se realizó en 2009, en el marco del Festival de Cine Independiente, Sundance, para ser exhibida luego en diversas partes del mundo.